Ayer, la verdad quería matarla. Así de simple. Que desapareciera, lejos, a encuevarse mierda!
Hoy en cambio la razón pudo más que la pasión. Ignorarla es lo mejor.
No si antes echar unas cuantas chuchas por cierto. Por que puta que es grosso desahogarse sin tapujos, sin represión. Tal cual uno es. Dejar botar la ira, porque presisamente buscan lo contrario, es decir, que uno se las coma, que le dé vueltas y vueltas, que no pueda dormir, que te pateé el colón, que le des importancia que no tiene.
Por eso no hay nada mejor que la chuchada, simple, honesta, como un vómito, pero efectiva.
Por eso amigos mios, entregense, voten la ira, ya que al final se cagarán de risa, de sólo pensar de las cosas que se pueden decir...con justa razón por cierto.