Cabeza de Radio
Faltaran palabras para describir lo de anoche.Debo reconocer que necesariamente en una época tuve que hacer un lado a Radiohead. Hubo un momento en que pensé que en cualquier momento mi vida podía ser inspiracion para una cancion o video de la banda. Puede ser exageración ( sin duda que lo es), pero a eso de los 18 a 20 años, quién en este país de depresivos no siente, al ver que todas ( todas) las puertas se te cierran, que la miseria no es asunto de los campamentos ni del vecino, sino que toca tu puerta, entra y se queda por un buen rato. En fin, la cosa es que nesesariamente era mucha sensibilidad para tan poca cabeza ( aunque el tamaño de la mia dice lo contrario). Diría que mi romance con Radiohead hizo un parentisis el 98, justo cuando conocí a mi mujer.
Es que ahora que miro hacía atrás me acuerdo de tanta cosa que escribía, que si alguien ajeno lo hubiese visto, quizás me hubiesen mandado al peral.
Pero bueno, que tanto, son etapas necesarias que hay pasar. Por eso que hay que respetar a los emos, poquemones y lo que sea. Quizás con 15 años menos sería un emo mas.
Por eso que recordar anoche esa época, me provocó una suerte de nostalgia por las piedras que he tenido que sortear. Algunas banales, otras trascendentes.
No surprises fue el himno, la cancion que me hizo poner los pelos de punta, junto con Last Exit.
Con la primera me acordé del cierre del taller de mi viejo, de las rogativas para que me aumentaran la beca en la U, de la epoca parroquial, de las sopaipas pa pasar el hambre, de los poemas suicidas, de las penas de amor, de las caminatas por calles oscuras so riesgo de ser cogoteado. Con Last Exit me acordé de un día en que tuve que actuar y de publico estaba mi Angita, la misma que tiene a mi gatiño en su vientre. Y ahi reí. Al ver como la vida pasa, que nada resulta ta grave, que estaba ahí viendolos, porque tengo una pega que me permitió pagar la entrada, la misma que ayude a costear a un compañero de pega que necesitaba( si, necesitaba verlos). Y ver como él se emocionó, como estaba de contento con ese gesto, que para él era com un sueño, y que para mí era una realidad, el ver como estaba del otro lado, obsequiando lo que tanto él quería y ahi estaba yo, dandome las gracias, en vez de darlas yo.
Por eso en el concierto cerraba los ojos y gocé.
Mal que mal, después de la oscuridad aparece el arco iris al final.
In rainbows