La Chaucha pal peso.
Sacar la cuenta de cuantas veces he estado a punto es imposible. Han sido muchas, demasiadas. Siempre pasa o hago algo que impide que se cumpla. Como cuando daba un buen examen y me ponían un cuatro, o cuando postulaba a una pega y llamaban al otro; o cuando a todos les subían la beca y a mí no. Así podría estar todo el rato. Yo cacho que es el problema de todos los chilenos, claro que algunos lo saben desimular. Es como cuando te hacen el gol al último minuto. En fin.
Ahora resulta que desde que entré a trabajar acá me dijeron que lucharían por aumentarme la jornada, lo que en la práctica equivale a recibir dos sueldos. La traba era el tema del presuspuesto. Pero resulta que a comienzos de mes, la dirección central aumentó las lucas, posibilitanto que se le asignara a la oficina dinero para aumentar mi jornada, o contratar a otro jornada parcial. ¿ Y adivinen que?... La persona que me hablaba de que se aumentaría mi jornada, optó por contratar a otro!, y cagué de nuevo, a punto pa variar.
Nunca he sido chupamedias, ni cornetero, ni besamanos. No sirvo para ello. A lo mejor ahí esta la razón del fracaso. Pero creo que esa no es la forma.
Menos mal que con el tiempo me he acostumbrado, y así evitar la fustración. aunque de todas formas igual viene la típica de preguntarse ¿ por qué?, o ¿ hasta cuando esperar?. Sin pituto, sin contacto, sin apellido compuesto. Ná que hacer.
Y como demuestro no importarme, ni me humillo ni me pongo de rodillas. Total, el consuelo de los pobres es claro: podría ser peor.
No obstante, mañana será otro día.
A sentarse a esperar.
¿ cómo es la letra de " me arrendé?